
Director de la Escuela de Sociología, Felipe Rivera:"El triunfo de Chile en la Copa América, podría leerse ni más ni menos como lo que es: un triunfo futbolístico. No obstante, es interesante, que despierte un sentido de "orgullo nacional", que permite realizar algunas reflexiones en torno a las implicancias sociales derivadas. Yo diría que hay que tener cuidado con este tipo de triunfos que podrían foguear sentimientos nacionalistas, pero lo que he podido observar, al menos en la redes sociales, es más positivo que eso, ya que se trata de una posición crítica respecto de un país, una nación que requiere de un "mejor proyecto colectivo". Un país que es capaz de "ganar" debe quererse un poco más, e impulsar proyectos de mayor equidad con sus ciudadanos. Chile es un país que tiene pendientes reivindicaciones con su educación, estudiantes y profesores, salud y enfermos, adultos mayores y condiciones dignas de jubilación. En definitiva, lo que se está diciendo es que se requiere un nuevo "contrato social", y por ende aprovechar el "buen ánimo" para sentirnos más asociados, por ende menos disgregados socialmente".
Directora de la Escuela de Trabajo Social, Daisy Margarit: "Un aspecto que me interesa relevar con relación al triunfo de Chile en la Copa América es que este hecho - más allá de la alegría que conlleva- evidencia, como sociedad, cuán estereotipados somos y lo que nos cuesta aceptar al diferente. Lo evidenciamos en los estadios, en la calle, en los titulares de los periódicos, en el programa de Morandé con Compañía. El "diferente" suele ser el blanco que tenemos como sociedad para activar nuestros prejuicios. Son grandes desafíos los que nos quedan, los que, junto con la alegría del triunfo, debiéramos aprovechar para generar espacios más inclusivos que nos permitan avanzar en una sociedad más justa".
Director del Centro de Atención Psicológica y Estudios (CAPSE), Ricardo Bascuñán: "La victoria del día sábado tiene diferentes impactos: mientras los niños, niñas y adolescentes pueden imitar a estos futbolistas y tomarlos como modelos de esfuerzo y perseverancia para conseguir las metas que puedan colocarse; a nivel colectivo y en los adultos, el sentimiento de pertenencia y de nacionalismo puede ir cambiando y potenciando nuestra expectativa de logro".