¿Qué metas, que nunca pueden ser un medio, orientan una profesión? ¿Por cuáles fines la sociedad nos va a recriminar si no los concretamos? Cecilia Aguayo planteó estas peguntas a los estudiantes, provocando un enriquecedor diálogo en torno a la necesidad de construcción de una ética aplicada a las profesiones de las ciencias sociales.
Con el objetivo de generar redes y conocernos como investigadores, la Coordinación de Investigaciones y Publicaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central de Chile abrió este espacio llamado "Diálogo con Investigadores", disponible a toda la comunidad educativa, para interiorizarse sobre las líneas de investigación de los docentes de esta Facultad.
En esta oportunidad se indicó que no sólo existe el debate ético de las ciencias sociales, sino también un debate ético-epistemológico y "no es posible pensar en un psicólogo, un sociólogo o un trabajador social sin dar cuenta de cómo se constituye la disciplina desde la epistemología o los supuestos que forman las ciencias sociales", declaró Cecilia Aguayo, añadiendo que los dilemas morales que modelan las profesiones actuales "interpelan la forma de pensar la relación entre el poder y el conocimiento, entre los instrumentos y los valores, entre las normas y los recursos técnicos, entre la urgencia de hacer y el buen hacer".
La propuesta de la académica es, entonces, asumir los conflictos éticos para resolverlos inter y transdisciplinariamente, siempre con fundamentación en la filosofía y con miras a cómo llevarlos a la práctica en el contexto donde se está desempeñando la profesión.
Como conclusión del diálogo, se estableció que el fortalecer la práctica profesional de las ciencias sociales implica sacar a relucir el saber social y discutir la profesión, la acción social, la intersubjetividad y la relación comprensiva de las ciencias sociales.
También se resolvió que si no es posible identificarse con una ética de la profesión y la utopía de lo que se hace, será imposible lograr un desarrollo profesional creíble para sí mismo "y malamente podremos defender la dignidad de las personas y nuestra responsabilidad con la sociedad", dijo Aguayo para finalizar con que "es tarea de cada trabajador revelar y ejercer la ética de su profesión".
Cecilia Aguayo, Trabajadora Social, doctora en Filosofía, Universidad de Chile, mención epistemología, Mester of Arts en Políticas de Formación y Psicopedagogía, Universidad de Lovaina, Bélgica, es académica de la Facultad de Ciencias Sociales de nuestra Casa de Estudios que, mediante sus múltiples investigaciones, trabajo docente y sus años de experiencia laboral, ha realizado un aporte para pensar las profesiones modernas y sus dilemas éticos y epistemológicos en la construcción del conocimiento científico.