Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública
“Queda mucho por hacer en Haití… la sola acción militar no basta”
Sábado 21 de agosto de 2010

ImagenEl general (r) Eduardo Aldunate Herman, quien fuera segundo comandante de las fuerzas de paz en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), dictó el pasado 18 de agosto la charla "Chile en Haití: lecciones aprendidas de un casco azul chileno", en la cual examinó los complejos problemas a los que se enfrenta el país.

La charla fue organizada por la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central de Chile en el marco de su Ciclo de Charlas en Gobierno y Política, el cual busca vincular a los estudiantes con el medio y en el marco del mejoramiento continuo de la calidad del contenido educativo.

Aldunate, quien posee un Máster en Artes y Ciencias Militares de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de los EEUU, se ha desempeñado como profesor titular en el Colegio Interamericano de Defensa (EEUU). También ha publicado diversos libros y en medios de prensa nacional y extranjera, tanto civiles como militares, relativos a temas de operaciones de paz, estrategia y relaciones cívico-militar. En la actualidad es investigador jefe en el Centro de Estudios Internacionales (CEIUC) de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El ex segundo Comandante Militar de la Minustah señaló en su charla a la comunidad universitaria que existen muy buenas razones para que los latinoamericanos se interesen por Haití, el primer país de la región en lograr la independencia en 1804 después de Estados Unidos. "Temas como la seguridad y la defensa, la ingobernabilidad, el SIDA, la miseria, el tráfico de armas y de droga, entre otros, son argumentos suficientes para intentar ayudar a ese país", sentenció.

Ante un auditorio repleto de estudiantes de las carreras de Administración Pública, Ciencias Políticas y Trabajo Social de la Universidad, así como también de profesores y directivos de las facultades respectivas, Aldunate reconoció que Haití es constantemente citado entre los países más pobres del mundo en términos de desarrollo social y económico y el más pobre de América. Durante la exposición cuestionó qué puede hacer la comunidad internacional para afrontar los retos futuros, al tiempo que reconoció ciertos progresos en algunas áreas, pero que sin embargo los problemas son tan profundos como complejos y que mucho queda por hacer.

"Varias generaciones de haitianos no han conocido más que pobreza y violencia. La realidad es razón más que suficiente para justificar nuestra preocupación y los esfuerzos para hacer algo de positivo por este pueblo. La esperanza que pusieron en los cascos azules, de que mañana será un día mejor, exigen una respuesta", recalcó. También reconoció que si bien la ayuda internacional ha sido clave, lo importante es atacar la fuente de la crisis, por lo que la cooperación debe tender a ayudar a resolver los problemas estructurales de la democracia de este país caribeño.

También explicó que el primer mandato de la ONU implicaba tres misiones: proveer un ambiente seguro y estable, supervisar el respeto de los derechos humanos y apoyar el proceso político. "Estos objetivos se están alcanzando. Su cumplimiento debiera dar lugar a una reflexión y a la articulación de otro tipo de apoyos, sin descuidar los aspectos de seguridad, para afrontar las causas de la violencia que siguen vigentes", al tiempo que mencionó que a la fecha, la MINUSTAH ha tenido 14 muertos y más de 100 heridos entre sus contingentes y que entre los policías haitianos, la cifra de bajas llega al centenar.

Al concluir, Aldunate señaló que es difícil prever hasta cuándo será necesaria la presencia de las tropas internacionales, las que a su juicio deben permanecer al menos hasta que la fuerza policial haitiana sea segura, autosostenible y hasta que la amenaza esté totalmente bajo control. "En el futuro puede ser que se precisen otros esfuerzos y apoyos adicionales que supongan una reducción de efectivos, pero actualmente es impensable la salida de las tropas. Cuando se habla de dejar a la fuerza policial a cargo de la seguridad y relevar a las tropas militares, se está insistiendo en una idea equivocada sobre la situación que se vive en el país y sobre la complejidad del escenario. La amenaza actual no puede ser neutralizada únicamente con policías. Las lecciones aprendidas hasta ahora sirven para realizar un mejor trabajo".