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Rodrigo Barcia, Dr. en Derecho Privado e investigador de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Central de Chile, y Julio Cortés están a cargo del Convenio de derivación de consultas. Según Barcia, "para la Facultad estas iniciativas son relevantes, porque estamos en un plan estratégico con UNICEF. Esto demuestra la preocupación de la Universidad en los problemas sociales, al ser una institución democráticamente abierta y eso nos enorgullece". En cuanto a la elaboración del informe semestral, el propio Rodrigo Barcia explica que "la idea es señalar el estado de nuestro ordenamiento jurídico en materia de los derechos de infancia. Tenemos que hacernos cargo de las sentencias más relevantes que se han dictado y dar cuenta de las distintas situaciones en relación con la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos del Niño, los Tratados internacionales y la Constitución Política". Agrega que "necesitamos evaluar cómo se están desarrollando y protegiendo los derechos de infancia en dos vertientes: la autonomía privada de los niños (as) y adolescentes para ejercer sus derechos y, la protección". El informe semestral contendrá análisis de sentencias y de doctrina que agrupe todo lo que se ha publicado en el ámbito de familia en Chile y abarca el segundo semestre de 2010. El análisis de jurisprudencia será comparativo, al igual que el análisis de las recensiones.
-A su juicio, ¿actualmente están dadas las condiciones para que exista un debate serio en relación a la autonomía de los derechos de los niños (as) y adolescentes? Creo que uno de los aspectos valiosos de CIJUCEN es que está tratando de poner estos temas en el tapete. Uno debe ser un poco auto-crítico y reconocer que la doctrina no ha tenido la suficiente vinculación con la judicatura y con el ejercicio de la profesión para poder influir en estas nuevas tendencias que, por lo demás, hacen bien al derecho comparado. Los chilenos no somos marcianos y si se nos aplican los Tratados internacionales y nuestra regulación en materia de instrumentos de comercio, algo similar a la de otros países, en el ámbito del Derecho de Familia tenemos que tener una cierta similitud.
-Pero, no hay que desconocer que Chile tiene determinadas particularidades... Así es, pero no podemos tener un derecho que sea absolutamente extra y esos parámetros, lo dan las Convenciones y los Tratados internacionales.
-¿Cómo es el estado de avance de Chile en cuanto a Derecho de Infancia y Adolescencia en comparación con el resto de los países de Latinoamérica? La verdad es que nuestro país siempre estuvo atrasado en todos estos temas. Fuimos prácticamente el último en reconocer la igualdad de los hijos, a través de la Ley de Filiación. Se ha avanzado poco al respecto.
-¿Eso se debe a falta de voluntad política? Nos hemos centrado en los temas conflictivos como el divorcio, en temas que generan un cierto revuelo ideológico, pero hay materias en que hay ciertos consensos. No veo que en cuanto al derecho de autonomía, por ejemplo, exista un conflicto tan grande entre los juristas, lo hay, pero no es igual al divorcio u otros temas. Es necesario, tal vez, empezar a poner estos temas en el tapete y que tienen que ver con el crecimiento del país. En los últimos veinte años, hemos estado creciendo y nos podemos dar el lujo de abordar estas temáticas.
-¿En qué áreas se visualizan las principales falencias o vacíos en el plano de los derechos de infancia y adolescencia? La autonomía es uno, pero el fundamental es el cuidado de los padres. Es muy burdo nuestro sistema jurídico en torno al cuidado de los padres, porque excluye a uno de cualquier relación. Si un padre no tiene vínculo con su hijo es difícil que cuando el niño tenga 12,13 ó 14 años, sienta que hay un cierto apego o afecto.
-¿El problema más grave, a su juicio, es que la figura paterna está desplazada? Exactamente. En Chile, la figura paterna está desplazada y eso tiene que ver con el ordenamiento jurídico, porque la responsabilidad es conjunta. Los padres no son sólo dadores de alimentos, además tienen que dar soporte en torno al cuidado. El vínculo del hombre con el hijo debe ser promovido y con reglas tan cerradas como los Artículos 225 y 245 del Código Civil, es difícil para la judicatura hacerlo, aunque se pueden interpretar adecuadamente esas normas conforme a los Tratados y a las Convenciones Internacionales.
-Pero, ¿están sentadas las bases para poder interpretar adecuadamente esas normas? Sí. En España, por ejemplo, antes de adoptar el cuidado alternativo o conjunto lo hacía de esta forma. Por ejemplo, se dejaba a uno de los padres al cuidado, pero al otro, le daban tal nivel de relación, de comunicación directa y regular, que se transformaba en un co-cuidador. El padre podía estar dos fines de semana seguidos con el hijo, cada cierto tiempo. La idea es un régimen que permita, que si bien la mayoría del tiempo el hijo esté con la madre, que el otro también tenga co-responsabilidad. Ahí se crea el vínculo y, sin eso, no hay derecho de infancia y en Chile ni siquiera tenemos eso.
-¿En Chile, entonces, desde ese punto de vista, no hay derecho de infancia? Desde ese punto de vista no hay derecho de infancia centrado en el interés superior del niño. No tener figura paterna, para nuestra sociedad, es un drama. Creo que gran parte de los problemas psicológicos de los chilenos derivan de la falta de figura paterna.
-¿Puede influir favorablemente en este tema que el postnatal se haga extensivo a los hombres? Es positivo, pero más que nada para crear una vinculación del padre real con el hijo y es positivo también para las mujeres. Estos son temas culturales y mientras no abramos el cuidado, dudo que muchos hombres lo tomen. El ordenamiento jurídico debe dar las herramientas y las posibilidades efectivas.
-¿Quizás algunos hombres no se acogen al postnatal por machismo y por evitar, por ejemplo, burlas de sus compañeros de trabajo? Creo que el machismo va por una imagen de él como proveedor, en el sentido de que si no trabaja no generará los ingresos necesarios y también por temor a que el empleador cambie sus funciones, después que se reintegre al trabajo.
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Accesos Directos
UCEN y UNICEF desarrollarán innovadores Convenios











La Universidad Central de Chile y UNICEF suscribieron recientemente convenios de colaboración. Uno de ellos permite que UNICEF derive las consultas de sus usuarios a la Universidad, institución que se encargará de orientar a las personas respecto de las entidades a las que finalmente deben recurrir para recibir ayuda. El otro convenio implica la elaboración, por parte de la UCEN, de un informe semestral en materia de Derecho de Infancia.