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Quisiera que tengan presente que las puertas de nuestra Escuela están abiertas para todos ustedes y también para sus familias que con orgullo ven que están cumpliendo el sueño de llegar a la Universidad. Quizás, muchos de quienes serán nuestros nuevos alumnos sienten incertidumbre por no saber cómo es el régimen universitario, cómo son las clases, los profesores y cómo serán sus compañeros de curso. Esto, porque ingresan a un mundo nuevo, a un mundo distinto, dejan la Educación Media y ahora son parte de la Educación Universitaria, de una educación que los llevará a transformarse en profesionales. El régimen de la Universidad es sustancialmente distinto al del liceo o del colegio. No es tal ese aparente relajo que uno cree que trae consigo la vida universitaria. Todo lo contrario, porque quien no se compromete desde el inicio con estudiar y aprender irá por mal camino y sus resultados académicos serán desastrosos. No se dejen seducir por las fiestas, dediquen la mayor parte del tiempo a estudiar y cuando lleguen a quinto año se darán cuenta que el sacrificio, el esfuerzo, las largas horas sin dormir, sin ir a "carretear" -como dicen ustedes- compensó todo. Asuman con tranquilidad lo que les depara el futuro durante los próximos cinco años. Así como hoy ustedes, quienes seremos sus profesores pasamos por lo mismo cuando ingresamos a la carrera. Eran otros tiempos, otra época, pero también sentimos angustia ante lo desconocido, estábamos llenos de inquietudes, de incertidumbre, pero lo importante, es confiar en ustedes, sentir que son capaces de ambientarse a este nuevo escenario y comenzar a construir una carrera que los motive y los haga mejores personas. Los primeros años de la carrera no son tan prácticos como se quisiera, sino que son más bien formativos. Soy profesora de Derecho Romano y en mis clases, por ejemplo, grafico esta idea con la siguiente analogía: imaginemos la construcción de un edificio. Para ello, en primer lugar hay que cavar el hoyo, pero construir los cimientos es un proceso lento, tan lento que durante mucho tiempo se echa material a ese hoyo y no se ve nada. Sin embargo, un día este edificio que estamos levantando empieza a tomar forma, empieza a tomar altura y luego el proceso se hace más rápido. Por eso, mis queridos alumnos y alumnas no hay que exasperarse en los primeros años de estudio, porque son los cimientos que tardarán años en hacerse visible. Tal vez ustedes y sus padres se preocupan por las informaciones de prensa que aluden a una sobreexplotación de abogados, lo que lleva a pensar que hay más abogados que los que requiere el mercado. Siempre habrá campo laboral, porque el área del Derecho es amplia y dependerá de cada uno de ustedes generar las redes y los vínculos que les permitan obtener trabajo. El Perfeccionamientos como clave del éxito Hay otra lección que deben recordar: las universidades sólo dan una formación estructural, pero es responsabilidad de cada alumno ir complementando y ampliando su aprendizaje. Jamás, alumnos y alumnas de nuestra Escuela de Derecho, se queden sólo con las materias que les enseña el profesor en clases y busquen libros para obtener más información. Siempre hay que perfeccionarse y un ejemplo de la necesidad permanente de ir actualizando el conocimiento es el interés de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales por ampliar la oferta de Postgrado para este 2010. Otro antecedente que no deben olvidar son los valores y el más importante es la justicia. Sean consecuentes con ustedes mismos, actúen en la forma correcta y cuando ya sean abogados no abusen de sus clientes. Aprendan el Derecho como la herramienta que les permitirá cumplir un rol social maravilloso, ayudar a quienes tienen menos ingresos y que depositan la confianza en nosotros. Estamos siendo formados para orientar al prójimo, para ayudarlo gracias a los conocimientos que hemos aprendido durante nuestros años de formación. Ustedes son, sin duda alguna, una generación privilegiada que tiene las posibilidades de acceder a fuentes de información que, en otra época, eran inconcebibles. Al mismo tiempo, son una generación mucho menos ingenua para absorber información. Eso a la larga es valioso en esta carrera. Estas herramientas modernas están a su disposición en nuestra Universidad y los invitamos a hacer uso de ellas. Como nuevos estudiantes de Derecho comenzarán a escuchar hablar de la ética profesional y, en este sentido, les pido que respeten siempre la ética y eso va desde que se pone un pie en el umbral de la Universidad y pasa por respetar a los profesores, a las autoridades, a sus compañeros que serán sus futuros colegas y a los funcionarios. La ética no sólo existe en los juicios, sino que también cuando se calumnia o miente, por ejemplo, en contra de los profesores, con el único propósito de perjudicarlo con tal de aprobar una asignatura. Respetemos y pensemos siempre en las personas que nos rodean. Algún día tendremos una profesión de prestigio social, que no nos autoriza a despreciar a quienes por circunstancias de la vida no pudieron estudiar y desempeñan labores más modestas. Tienen jóvenes un largo camino por conocer y recorrer y cada una de las personas que forman parte de esta Facultad tiene el compromiso de guiarlos, de no dejarlos solos. Si tropiezan, levanten la cara y sigan adelante. Luchen por conseguir sus sueños, por hacer realidad sus metas. Recuerden, como nos hizo ver el reciente terremoto que sacudió a la zona centro y sur del país, que los chilenos somos grandes, que ante las dificultades, ante el dolor somos capaces de continuar, de mirar el presente y hacer que mejore. Y ustedes son parte importante de nuestro país, son los nuevos rostros de los profesionales del futuro".
Ángela Cattan Atala
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Accesos Directos
Bienvenida Generación 2010










"Como Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS) de la Universidad Central de Chile, les doy una cordial bienvenida a nuestra Casa de Estudios Superiores.