Enviar este Artículo Imprimir este Artículo Aumentar tamaño de letra Disminuir tamaño de letra

Listas parlamentarias de la NM: el debate que aún entrampa la proyección del bloque

Análisis del académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública, Kenneth Bunker

15 de mayo de 2017

Imagen foto_00000001La centroizquierda cruza por uno de sus momentos más complejos. Sus partidos deben enfrentar una inédita elección a fin de año, la primera sin el sistema binominal, que tendrá dos candidatos oficialistas y donde le disputará a la derecha y al Frente Amplio.

El tema es un dolor de cabeza para el oficialismo: la semana pasada, La Moneda presentó una minuta donde resaltaba que la lista única era la mejor opción para los partidos, pues quedaría con 15 diputados más que Chile Vamos, mientras que con dos listas podrían quedar por debajo de la derecha.

¿Puede haber acuerdo en la Nueva Mayoría? A 99 días de la inscripción de listas, los expertos Mauricio Morales (director del Centro de Análisis Político de la U. de Talca), Kenneth Bunker (director del sitio de análisis electoral Tres Quintos y académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central de Chile) y Axel Callis (sociólogo de Impakta Consultores) concluyen que el bloque está entrampado: el esquema que más favorece a todos es ir en una lista, pero el modelo electoral y los cupos de género hacen que sea imposible que todos entren en un sólo pacto.

Sin embargo, ninguna colectividad se beneficiaría electoralmente si acompaña a la DC en su propia lista, partido que, de correr solo, se arriesga a caer en la marginalidad.

El fin del binominal. De acuerdo a los expertos, el nuevo sistema electoral hace que los partidos tengan más peso que los pactos, y que por lo tanto compitan todos entre sí. Pero también el modelo premia a los partidos que se unen.

"Ya no se requieren dos bloques. Es aconsejable tener pactos medianos. Y esa decisión matemática tiene consecuencias políticas, porque pese a que muchos partidos pueden unirse, eso sacrifica la identidad de quienes están dentro, por eso, la decisión de la DC es racional", dice Axel Callis.

El nuevo modelo hace que la cantidad de candidatos a presentar en cada unidad electoral sea la del total de cupos más uno. Pero, además, existe una cuota por sexo que obliga a que no más del 60% de los candidatos de cada partido sean hombres o mujeres. Entonces, si todos los parlamentarios quieren ser reelectos, deben buscar el equilibrio de género y con eso superan el límite de candidatos. La solución: ir en más de una lista.

"El tema de las listas no es político, es físico, porque los aspirantes no caben en un solo pacto. Si la DC quisiera reelegir a sus senadores, no puede usar una sola lista, porque no tiene cupos para sumar a eso a las mujeres que debe presentar", explica Callis. Por ejemplo, si quiere sacar a sus cuatro senadores hombre, debe presentar tres mujeres más. Con eso, ocuparía siete de los 30 cupos de la lista, y a la larga otro partido no tendría cupos. "Habría que sacrificar gente, y no hay partidos que quieran hacerlo", dice.

La decisión de la DC. Hasta ahora, la mayoría de los partidos ha rechazado ir junto al falangismo en una lista. Sin embargo, electoralmente no les conviene ir separados, porque le entregarían la mayoría congresal a la derecha.

Mauricio Morales explica que "siempre estos sistemas electorales premian a las listas más grandes o que compiten unidas". De hecho, basándose en la última elección de concejales, calcula que la DC podría bajar de 21 a 13 sus diputados, en un escenario donde estos sumarán 155: pesaría el 8% de la Cámara Baja.

"La DC tendría que asociarse con pequeños partidos, como Ciudadanos y Amplitud. No sumarán mucho, pero podrían 'hacer flotar' a la DC en un escenario de competencia frente a la izquierda y la derecha en una sola lista", explica.

Kenneth Bunker es igual de crudo frente al camino solitario del falangismo: "La DC quedaría perjudicada, sería la derrota más emblemática de un partido tradicional tras el regreso a la democracia. Si la Nueva Mayoría permanece unida, seguirá siendo la principal fuerza, pero si se divide, la derecha pasará a controlar los escaños".

Pero en un escenario de dos listas, donde todos los candidatos podrían entrar, a ningún partido le conviene ir con la DC. Callis afirma que si el falangismo quiere un buen rendimiento "necesita otro partido para que lo acompañe, pero nadie querrá colaborar, porque para que a otro partido le convenga tendría que ganarle dentro del pacto a la DC", ya que de el partido con más votos saca más cupos.

El Frente Amplio. Un tercer factor que entrampa al bloque es la fuga de votos que podría tener hacia la izquierda. Bunker dice que la nueva coalición "es su rival directo, porque en su discurso viene a reemplazar a la Nueva Mayoría. Entonces, el oficialismo peleará con la derecha y también con la izquierda, en su mismo sector".

Y Callis añade que la centroizquierda está asustada, pues el Frente Amplio podría obtener 10 diputados, pero a la vez los distritos son más grandes y hay más cupos. "La incertidumbre es el signo de estos tiempos", concluye.

Imagen foto_00000004

Frente Amplio podría tener 14 diputados

Una gran duda sobre el proceso electoral de fin de año es cuál será el desempeño del naciente Frente Amplio.

De acuerdo a Kenneth Bunker, del sitio de análisis político Tres Quintos y académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central de Chile, en el mejor de los casos esta coalición podrá obtener 14 diputados.

El experto calculó el mínimo de votos que debe tener una coalición para asegurar escaños en los distritos (por ejemplo, con el 25% de los votos se obtiene un cupo en una zona que ofrece tres escaños, y con el 89% de los votos se pueden ganar ocho cupos en los distritos que ofrecen esa misma cantidad de cupos) y concluyó que si el bloque muestra un desempeño regular, podría tener seis diputados. Pero si su votación es mejor, llegaría a ocho, y si es excelente, alcanzaría los 14 cupos.

El cálculo se hizo en base a los 39 precandidatos que el Frente Amplio ha difundido.

El análisis advierte además que los candidatos y los distritos más fuertes para el bloque están en la Región Metropolitana, donde podría alcanzar los siete diputados en el mejor de los casos.

"Las rencillas que el Frente Amplio pueda tener con la centroizquierda le benefician, porque les da publicidad e intención de votos", dice Bunker.

Fuente: www.pulso.cl