Enviar este Artículo Imprimir este Artículo Aumentar tamaño de letra Disminuir tamaño de letra

Líneas de trabajo

1. Participación democrática 
Fundamentos

Las decisiones sobre lo que es común a todos, no se pueden adoptar sin una deliberación sistemática donde tengan cabida todos los grupos sociales y donde exista además la posibilidad cierta de disputar las decisiones que se adopten. Solo así es posible alcanzar decisiones imparciales en donde lo público no esté capturado por camarillas, facciones o poderes fácticos. La calidad de nuestra democracia se puede evaluar en buena parte por la medida de nuestra participación.

El Programa ha abordado esta área de trabajo enfocándolo en el derecho de consulta indígena como un instrumento clave de participación en las decisiones administrativas o legislativas susceptibles de afectar directamente a los pueblos indígenas.

Para ello ha venido desarrollando un ciclo de capacitaciones a dirigentes indígenas sobre la materia en convenio con la Fundación Instituto Indígena de Temuco.

Asimismo, se está asesorando al Consejo Territorial Mapuche de la comuna de Galvarino en la implementación del Convenio 169 a nivel comunal. 

2.    Seguridad Democrática

Fundamentos  

En una sociedad que ha relegando los lazos de socialización y convivencia a espacios muy restringidos, y en donde importantes grupos sociales están permanentemente marginados de la deliberación pública y sujetos a una enorme precariedad en su posición social y económica, es natural que el sistema se vea remecido por fuertes agitaciones sociales, y, también, por conductas violentas que profundizan la descomposición social.

Esto pone un desafío de primer orden a las democracias, las que por un lado deben buscar mecanismos institucionales que permitan la recepción de las voces y demandas que han sido sistemáticamente marginadas, incorporando sus puntos de vistas para mejorar la pertinencia e imparcialidad de las decisiones políticas, como, por otro lado, reconocer las expresiones y manifestaciones sociales de un modo que enriquezcan al sistema político y auspicien cambios necesarios de afrontar. Paralelamente, los sistemas políticos deben ser capaces de controlar y aplacar las manifestaciones de violencia o criminalidad que pueden terminar por provocar graves retrocesos en el orden democrático.

El rol de la fuerza pública en este contexto se debe entender desde la obligación de garantizar condiciones de seguridad que permitan el libre ejercicio de los derechos humanos, pero siempre teniendo en cuenta los límites a su acción que le marcan esos mismos derechos de las personas.

3. Promoción de Derechos Humanos

      Fundamentos 

La Universidad como trasmisora y generadora del conocimiento no puede quedar al margen del deber de promover los derechos humanos como base de una republica democrática. El reconocimiento normativo de los derechos tiene que necesariamente ir acompañado de una cultura que ponga a la persona como centro de las preocupaciones sociales. Su vigencia debe necesariamente asentarse en una convicción universal sobre la importancia de los derechos para el individuo y como condición de un estado de derecho.