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“Formamos abogados para una sociedad más justa e inclusiva”

Por: Daisy Castillo Triviños.

Andrés Naudon Figueroa, abogado especialista en Derecho del Trabajo y Seguridad Social es el nuevo Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Como egresado de nuestra Casa de Estudios Superiores, tiene claro, entre sus objetivos, cómo lograr repotenciar la Escuela y que ésta vuelva a ocupar el sitial que siempre tuvo. Ése es uno de sus desafíos, al que invita a la comunidad estudiantil, académica y a los funcionarios, a sumarse.

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Esta es la primera entrevista que, en su calidad de Decano, concedió a la Revista Derecho Noticias, edición abril/mayo 2012. En esta conversación, nos habla de las metas que, bajo su administración, tiene planificado, los cambios que, a su juicio, se deben implementar y da cuenta de la estrategia que utilizará para llevar a cabo su propósito. Conseguir una participación activa y visible de los estudiantes, también está dentro de su proyecto académico.

Andrés Naudon sabe perfectamente lo que es trabajar en el área de la vinculación con el medio, ámbito que desea reimpulsar. Y, ejemplos de su participación en esta esfera, los hay: la conmemoración de los 100 años de la Matanza de Santa María –actividad para la cual viajó con las entonces autoridades de la Facultad hasta la ciudad de Iquique para participar en un Seminario al que asistieron numerosas organizaciones sociales y que fue cubierto por todos los medios de comunicación de la I Región-. También, y lo que no es menor, organizó la Primera Escuela Sindical Gratuita en la Facultad, programa que permitió capacitar a numerosos dirigentes e informarlos respecto de sus derechos y la forma de salvaguardarlos frente al mundo empresarial. Ha sido un permanente colaborar en los medios de prensa, aportando a través de columnas de opinión, su visión respecto de temáticas contingentes y que, en particular, afectan a los trabajadores del país.

Hoy, en esta entrevista, nos habla desde la vereda del frente, pero teniendo, en todo caso, sus pies bien puestos en la vereda que lo vio crecer y formarse como profesional: la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UCEN, de aquellas aulas en las que compartió con sus compañeros, varios de los cuales, optaron por dedicarse a la arena política. Él prefirió el ejercicio libre de la profesión y dedicarse a la docencia, con el objetivo de formar, como él mismo lo plantea, "colegas integrales y mejores personas".

                                 La excelencia académica es un imperativo inclaudicable

-Como nuevo Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, ¿cuáles son los desafíos que desea concretar durante su administración?

Pueden resumirse en dos grandes grupos. En cuanto a lo interno, el desafío es migrar desde el histórico modelo de gestión cupular en que los Departamentos tienen poca ingerencia, hacia un modelo de gestión piramidal en que las tareas y facultades se desconcentra en los Directores de Departamento y de los distintos Centros de la Facultad, correspondiendo al Decano la supervisión constante de su cometido y la intervención en los aspectos de mayor relevancia estratégica.

Esta es la única forma de gestionar una Facultad que hoy cuenta con alrededor de 2.500 estudiantes. Y en cuanto a lo externo, la clave, está sin duda,  en migrar desde una Facultad meramente docente hacia una más compleja, que desarrolle líneas académicas de difusión de fuerte vinculación con el medio, estando presente en los temas jurídicos y sociales de relevancia nacional, en contacto permanente con los problemas sociales, promoviendo modelos de superación y generando conocimiento jurídico relevante, tanto para el país como para nutrir sus actividades de Postgrado y también de Pregrado.

-¿Qué propuestas concretas tiene planificadas, por ejemplo, para revitalizar y repotenciar la excelencia académica?

La excelencia académica es un imperativo inclaudicable en el futuro de nuestra Facultad, pero ella compromete a la comunidad académica en su conjunto. Los profesores serán permanentemente monitoreados por los Directores de Departamento, a través de un sistema de medición con diversas variables, tales como, metodología de enseñanza, porcentaje de asistencia a clases; cumplimiento de horarios; cumplimiento de plazos en la entrega de las correcciones de pruebas; nivel de exigencia docente; nivel de compromiso docente; asistencia a reuniones departamentales; claustros de profesores y actividades de extensión; publicación de artículos y evaluación docente; entre otros a definir. El resultado semestral de esta medición determinará las preferencias para la asignación de cursos para el semestre siguiente. Es decir, los profesores deberán ganar sus cupos semestre a semestre en un proceso de permanente concurso. Lo anterior, se complementa con concursos de nuevos profesores para mejorar la oferta académica.

Por su parte, a los estudiantes les corresponderá un rol más activo en su proceso de enseñanza-aprendizaje, propio del enfoque por competencia, pero la implementación de su dinámica seguirá siendo de responsabilidad del profesor.

-¿De qué manera se podría lograr una mayor participación y cohesión de los directores de Departamento, no sólo en las actividades de extensión, sino en la generación de mayor vínculo con los docentes que están adscritos a los Departamentos?

Ése es el punto, precisamente. En el nuevo modelo, los directores son el vínculo permanente con el docente, tanto de Santiago como de las sedes, pues la Facultad es una sola y juntos deben nutrir al Decano sobre los temas relevantes que se están gestando en la vida jurídica de sus respectivas áreas y que pueden ser estratégicamente posicionados por la Facultad. Se trata de un camino de doble vía. El Decano desconcentra funciones en ellos, quienes a través del proceso de relación con los profesores expertos suben al decanato la información relevante para tomar las decisiones estratégicas, las que luego de decididas vuelven a desconcentrarse para su ejecución. Se trata de un sistema dinámico de sinergias jerarquizadas. Este proceso sólo puede implementarse con directores con presencia de media jornada efectiva, razón por la cual mi primera instrucción hacia ellos fue la exigencia de fijación de su horario diario dentro de su media jornada.

                                     Se crearán espacios de encuentro para los docentes

-En su programa de Decanato, usted planteó la necesidad de crear espacios de encuentro entre los profesores. ¿Qué objetivo persigue esta idea y qué alternativas se evalúan?

Me refiero a un aspecto principalmente físico o espacial. El hecho de que hoy nuestras distintas unidades se encuentren dispersas en diferentes edificios y zonas, aunque sea dentro de un mismo campus, ha dañado el encuentro fluido y diario que antaño existía entre los docentes. Hoy se apiñan en colas para retirar sus libros de clases y firmar la asistencia y no se sienten motivados por trasladarse a una  sala de profesores que no es colindante, que es ciega y no tiene condiciones de calidez adecuadas para motivar el encuentro y el diálogo, lo que redunda en que los docentes se dirijan directamente a sus aulas, perdiéndose ese rico intercambio académico de camaradería.

No obstante, hay al respecto noticias halagüeñas. Esperamos concretar dentro de este año, la implementación del cuarto piso de nuestro antiguo edificio, que estará asignado exclusivamente a nuestra Facultad y en que, además, de la sala de licenciatura y las salas de estudio y biblioteca especializada para Derecho, se emplazará la sala de profesores con el fin de producir ese tan necesario intercambio entre docentes y estudiantes. Y para dicho logro, me parece que sería lógico trasladar hasta allí también la Secretaría de Estudios, es decir, la unidad de atención y encuentro del docente y el estudiante. Así, el profesor subirá a buscar y a dejar su libro de clases, se interrelacionará con los estudiantes y compartirá con sus pares en una sala con condiciones de dignidad adecuadas. Eso es hacer vida universitaria, la que, por razones de infraestructura, es hoy deficitaria.

-¿Qué estrategia pondrá en marcha para posicionar a la Facultad en temas jurídicos de vanguardia, actualidad y relevancia para el país?

Aquí hay dos ejes fundamentales. Los Centros de Investigación antes de investigar deben resolver ciertas interrogantes: ¿qué interesa investigar?; ¿para qué investigarlo? y ¿para quién investigar? Estas preguntas ligan necesariamente las líneas de investigación a un producto "exportable" que debe ser previamente definido en forma estratégica. Por ejemplo, alimentación de líneas de Postgrado, publicaciones relevantes en temas sensibles. Y, además, los Directores de Departamento y Profesores de Jornada deben generar la plataforma para atraer hacia nuestra Facultad el posicionamiento de las nuevas tendencias jurídicas, es decir, en los temas que vienen. Una sola muestra: No olvidemos que se avecina la gran reforma procesal civil.

En la medida que nuestras líneas de investigación y de actividades sean "exportables" en el sentido que trasciendan nuestros muros y posicionen a la Facultad a nivel nacional, se acrecentará el interés por ingresas a nuestras aulas de parte de los hombres y mujeres con vocación jurídica. Así de simple. Dos más dos, son cuatro.

                                                           Rol de los estudiantes

-A su juicio, ¿cuál es el rol que, en esta nueva etapa, debieran asumir los estudiantes de la Facultad?

El estudiante de hoy no es el de ayer. Viene a la Universidad a estudiar, pero no solamente a ello, sino también a hacer vida universitaria con fin de formarse como una persona integral. Y en esto se han ganado un espacio que, si son capaces de administrar con responsabilidad, les significará grandes avances. La meta no es formar meros técnicos, sino mejores personas y eso sólo se logra en comunidad. Ellos lo saben muy bien, y los profesores deben también comprometerse en esta tarea. Gracias a la visión del Rector, nuestra Facultad liderará a partir de este mes un proceso de discusión sobre gobierno universitario, con el plus que sólo puede entregar una Facultad de Derecho: concluir el proceso con la proposición de un Proyecto de Ley.

-¿Están dadas las condiciones para que todos los estamentos trabajen teniendo una mirada común?

No me cabe ninguna duda. Lo prueba el 70% de respaldo que tuvo en las urnas el proyecto que me toca encarnar y los espacios de diálogo que me estoy encargando de abrir con los distintos estamentos de los estudiantes, que se traducirán en reuniones semanales con el Centro de Estudiantes, mensuales con la Federación y periódicas con los grupos intermedios acreditados y por acreditar en la DAVE, y los representantes docentes y estudiantiles de las sedes. Creo que nuestra masa crítica es riquísima.

-¿Qué ventajas tiene estudiar Derecho en la Universidad Central?

En primer lugar es una entidad laica, pluralista y sin ningún sesgo ideológico ni económico, lo que nos permite afrontar todos los temas. Por ejemplo, algunas Universidades ligadas a sectores empresariales pueden desarrollar líneas de desarrollo minero, pesquero e industrial, pero se ven obstruidos para abordar la otra cara de esta actividad: los daños ambientales que dichas actividades generan. Nosotros podemos abordarlas todas. Y en segundo lugar, las fuertes líneas de vinculación con el medio: no sólo formamos abogados para los estudios jurídicos y las empresas. Primero, formamos abogados para una sociedad más justa e inclusiva. Esa es y será siempre nuestra ventaja comparativa frente a las denominadas "universidades cota mil".

-Como egresado de la Facultad, ¿qué sensación le provoca ser ahora Decano de la misma Escuela en la que se formó?

No cabe duda que no es más que una casualidad el que me toque encarnar este hito histórico de ser el ser el primer Decano formado en esta misma Facultad. Ello ocurre, porque a pesar de la sensación de tener mucho camino recorrido, nuestra Universidad es aún muy joven.

-Y, como usted señala, el ser una Universidad joven, permite seguir soñando...

Así es. Como todo joven se debe soñar: soñar con ir por más. Sin embargo, para volar con acierto debemos preparar el despegue desde las bases de una tierra firme, que la constituyen nuestra experiencia de casi 30 años, el prestigio del que hoy gozan nuestros egresados y el derrotero claro de nuestro proyecto de gestión como Facultad.