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El panorama y los desafíos para la industria del aceite de oliva fueron abordados en nueva charla de Ingeniería en Agronegocios

Gerente general de Chile Oliva, Gabriela Maglia, se refirió a la enorme calidad de este producto que ha llevado al país a obtener reconocimientos a nivel mundial.

Jueves 2 de noviembre de 2017

Como un actor relevante dentro del mercado mundial del aceite de oliva, por su excelente calidad, calificó al país la gerente general de Chile Oliva, Gabriela Maglia, quien impartió una charla para estudiantes de la carrera de Ingeniería en Agronegocios de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Central.

“Chile tiene una gran oportunidad de crecer, por su reconocida calidad y productos premiados a nivel mundial”, señaló Maglia y explicó que a diferencia de otros países, en el proceso de crecimiento la aceituna chilena no toca el suelo.

“Se muele la aceituna y se extrae su líquido oleoso, además, como exportamos poco en volumen., la calidad es el gran elemento diferenciador y la gran apuesta”, manifestó la ejecutiva quien, además, expresó que se trata de una industria de crecimiento lento y a la que le falta madurez para acercarse a la realidad del vino.

La profesional precisó que en general, la producción de aceite de oliva presenta cinco grandes zonas productivas por sus condiciones climáticas, como son California, la cuenca del Mediterráneo, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda, y la zona compuesta por Chile y Argentina.

En términos comparativos, Maglia señaló que España concentra el 50% de la producción mundial del aceite de oliva; “en cambio Chile produce menos del 1%, pero es un actor relevante en términos de calidad”, confirmó.

Recalcó que las exportaciones de este producto están a la alza, con unas 10 mil toneladas al año que equivalen a unos 60 millones de dólares, mientras que a nivel de desafíos destacó los esfuerzos por maximizar rendimientos para producir más aceite y la apertura de más mercados para potenciar la producción y exportación de aceite embotellado.

“Estamos avanzando en un modelo de predicción del rendimiento de aceite de oliva basado en variables agronómicas y ambientales de fácil medición para aumentar la competitividad y la eficiencia de la industria”, concluyó.