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Editorial Newsletter Agosto: En la Recta Final

"Estamos en la recta final" reza el slogan con el que la universidad ha anunciado la última etapa del proceso de Acreditación, antes de la visita de los pares evaluadores. Durante este tiempo la comunidad universitaria en su conjunto ha trabajado para conocer e internalizar el Informe de Autoevaluación, de tal forma que todos los estamentos sean partícipes de este hito.

Esa así como en nuestra Facultad de Ciencias de la Salud se realizaron encuentros con docentes, estudiantes y funcionarios donde se motivó, socializó y promovió el proceso de acreditación, y sus principales mensajes, con el fin de estar unidos en el logro del objetivo de obtener 4 años o más de acreditación institucional.

Para quienes trabajamos en el ámbito de la salud, la acreditación no es un tema nuevo. Desde nuestra experiencia clínica, la acreditación es un proceso al cual deben someterse los recintos asistenciales con el fin de verificar el cumplimiento de un conjunto de estándares de calidad, enfocados en mejorar la atención que reciben los usuarios y la disminución de sus riesgos, lo que involucra una completa revisión a los diferentes prestadores del país, como hospitales, clínicas, consultorios y centros de atención.

A través de diversos parámetros, se verifica que las instituciones cumplan con las condiciones establecidas por ley, relacionadas con el mejoramiento de la calidad y la disminución de los riesgos asociados, además del respeto a la dignidad de los pacientes, acceso, oportunidad y continuidad de la atención, competencias del recurso humano, seguridad del equipamiento y de las instalaciones, entre otros aspectos.

Es decir, al igual que en educación, en salud se busca resguardar también la calidad. Desde esa perspectiva, como profesionales de la salud debiéramos recibir este nuevo proceso de acreditación institucional de nuestra universidad como algo positivo, altamente beneficioso tanto para los estudiantes, como para el desarrollo de la academia. Porque, además de los beneficios directos en su formación académica, nuestros alumnos acuñarán esta experiencia para, quizá el día de mañana, vivir procesos de acreditación en los centros de salud donde se desempeñen. En definitiva, se tratará de un proceso virtuoso para toda la comunidad universitaria. Es por ello que en esta recta final solo queda realizar el último esfuerzo, para que más tarde podamos ver, con satisfacción, los resultados del trabajo realizado.